Ficha de la Archontophoenix cunninghamiana

Las hojas de la Archontophoenix cunninghamiana son pinnadas

La Archontophoenix cunninghamiana es una de esas especies de palmeras que se están volviendo cada vez más populares fuera de su lugar de origen. Hasta no hace mucho, era difícil encontrarla en los viveros de Europa, pero desde comienzos de este siglo parece ser que han querido darle una oportunidad, lo cual sin duda es de agradecer.

Es una auténtica belleza, capaz de resistir las heladas débiles propias de las zonas resguardadas y del mediterráneo. Además, no es nada, nada difícil de cuidar.

¿Cómo es?

Archontophoenix cunninghamiana en hábitat
Imagen procedente de Flickr/Pete

Taxonomía

  • Reino: Plantae
  • Subreino: Tracheobionta
  • División: Magnoliophyta
  • Clase: Liliopsida
  • Subclase: Commelinidae
  • Orden: Arecales
  • Familia: Arecaceae
  • Subfamilia: Arecoideae
  • Tribu: Areceae
  • Subtribu: Archontophoenicinae
  • Género: Archontophoenix
  • EspecieArchontophoenix cunninghamiana

Archontophoenix cunninghamiana es el nombre científico de una palmera unicaule nativa de Australia. Fue descrita por Hermann Wendlandy Carl Georg Oscar Drude y publicado en »Linnaea» en el año 1875. Popularmente se la conoce como palma rey (King Palm en inglés) o palma bangalow.

Características

Archontophoenix cunninghamiana
Imagen – Flickr/Jesús Cabrera

Se trata de una palmera que puede alcanzar una altura de 25 metros, con un tronco escalonado cuyo grosor no supera los 30 centímetros. Las hojas son pinnadas, de unos 3-4 metros de largo, ligeramente arqueadas, compuestas por pinnas o foliolos verdes por ambas caras de unos 50cm de largo por unos 2cm de ancho, con los márgenes lisos.

Las inflorescencias brotan desde el comienzo de lo que en España solemos llamar ‘cogollo’, y en inglés se conoce como crownshaft, antes del tronco o, mejor llamado, estípite. Las florecillas son pequeñas, de color claro, y brotan durante el verano. Produce numerosos frutos de alrededor de 1 centímetro, que se vuelven rojo-marronáceos al madurar. Estos contienen una única semilla del mismo tamaño aproximadamente, de color marrón.

¿En qué se diferencian la Archontophoenix cunninghamiana y la Archontophoenix alexandrae?

Teniendo en cuenta que ambas especies son cada vez más conocidas fuera de su lugar de origen, este artículo estaría incompleto si no dijera en qué se diferencian ambas palmeras. Pues bien, su diferencia más notable son sus hojas.

Las hojas de la A. cunninghamiana son verdes por ambas caras, mientras que las de la A. alexandrae son blanquecinas/plateadas por el envés. Esto es en lo que nos debemos de fijar cuando tengamos dudas de cuál es una y cuál es otra.

Otro detalle a tener en cuenta es que la A. cunninghamiana es mucho más sensible a la luz del Sol. Claro que esto solo lo sabes cuando experimentas con ella… 🙂 . El Sol si es muy fuerte (como ocurre en el mediterráneo por ejemplo) quema sus hojas con mucha facilidad. La A. alexandrae, en cambio, se llega a adaptar si la acostumbras poco a poco.

¿Qué cuidados especiales necesita para vivir?

Frutos de la palmera bangalow
Imagen procedente de Flickr/John Tann

La Archontophoenix cunninghamiana es una especie de palmera que lo único que necesita para estar bien y sana es un lugar protegido del sol directo y riegos frecuentes. Como realmente no ocupa mucho espacio, se puede tener en jardines de cualquier tamaño, aunque no se aconseja su cultivo en maceta pues con el tiempo termina debilitándose, aunque eso no quita que no se pueda tener en una durante su juventud 😉 .

El sustrato o tierra tiene que ser fértil, con buen drenaje, con pH neutro o ligeramente alcalino. Además, hay que saber que no resiste la sequía; de hecho, es importante que se riegue muy a menudo, una media de 4-5 veces por semana durante la época más cálida y seca del año, y cada 2-3 días el resto del año.

Hoja joven de Archontophoenix cunninghamiana

Con el fin de que crezca fuerte, es aconsejable abonarla desde primavera hasta verano (o comienzos de otoño), con abonos específicos para palmeras, guano, compost u otros.

Se multiplica por semillas en primavera. Estas se pueden sembrar por ejemplo en bolsas de plástico transparente con cierre hermético con vermiculita previamente humedecida, y luego poniéndolas cerca de una fuente de calor, a una temperatura de unos 25ºC. Así germinan en 1 o 2 meses.

Para acabar, decirte que resiste heladas débiles de hasta los -4ºC.

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