Areca o Kentia: ¿cuál elegir?

La Dypsis lutescens es una palmera conocida como areca

Imagen – Wikimedia/Alejandro Bayer Tamayo // Areca (Dypsis lutescens)

¿Kentia o areca? ¿Cuál es la más idónea? Lo cierto es que esa no es una pregunta que tenga una sola respuesta. El clima no es el mismo en todos los lugares del mundo, y eso hace que antes de decantarte por una u otra debas de conocer, al menos, su rusticidad. Pero además, dependiendo de si las quieres para decorar el interior de tu casa o si prefieres tenerla en el jardín, saber cuál es su tamaño una vez lleguen a la edad adulta resulta crucial para no tener sorpresas en un futuro.

Y es que es importante tener en cuenta que las palmeras, a diferencia de los árboles, solo tienen una guía de crecimiento. Si esta sufre daños, o si el tallo se corta, se secarán. Así pues, si se diese el caso de que tienes una areca o kentia que ya ha llegado al techo, lamentablemente solo podrás hacer una cosa: sacarlas fuera. Ahora bien, el ritmo de crecimiento es muy distinto entre estas dos plantas, por lo que puedes elegir la más adecuada para ti en función de lo que tarden en crecer.

Areca y Kentia: características físicas

Vamos a hablar primero de lo que se puede ver a simple vista. La areca (Dypsis lutescens) y la kentia (Howea forsteriana) son dos especies de palmeras que, en realidad, son muy diferentes. Una vez que se tienen delante, sus diferencias saltan a la vista. Por ejemplo:

Tronco

La kentia es una palmera unicaule

Imagen – Wikimedia/Black Diamond Images // Kentia (Howea forsteriana)

La areca es una palmera que tiene varios troncos, de modo que es multicaule. Estos son anillados, y alcanzan una altura de unos 6-12 metros con troncos que miden hasta 20 centímetros de grosor.

Por otro lado, la kentia solo tiene un tronco que llega a medir hasta 18 metros de altura por unos 15 centímetros de diámetro. Este también es anillado, cilíndrico, y a medida que va madurando tiende a ensanchar un poco su base.

Hojas

Las hojas de la areca y las de la kentia son muy parecidas, puesto que ambas las tienen pinnadas. Ahora, las de la areca son de un color verde más claro, tienen entre 20 y 60 pares de folíolos delgados, y un raquis (tallo del que surgen dichos folíolos) amarillo. Asimismo, miden unos 2-3 metros de largo.

En cambio, las de la kentia son de color verde oscuro, con los folíolos más anchos, y ligeramente arqueados. El raquis es verde.

Inflorescencias

Las flores de areca son amarillas

Imagen – Flickr/Dinesh Valke // Flores de areca.

Las inflorescencias, es decir, el racimo de flores, son un poco distintas. En el caso de la areca, estas son panículas ramificadas que miden hasta 1 metro, y surgen debajo de las hojas. Las flores son unisexuales, amarillas, y brotan a finales de primavera o comienzos de verano.

Por otra parte, tenemos a las de la kentia. Las que produce esta especie miden entre 1 y 2 metros de largo, son unisexuales, blancas y brotan en las axilas de las hojas más bajas.

Ritmo de crecimiento

La areca, o Dypsis lutescens, es una palmera que crece a buen ritmo si las condiciones son adecuadas. Yo misma tengo dos ejemplares en mi jardín en el sur de Mallorca y cada año crecen unos 20 centímetros. Si en el clima mediterráneo cálido, con heladas de -1.5ºC crece de este modo, calculo que en uno tropical podría crecer 30-40 centímetros siempre que no le faltase agua ni comida (abono).

El caso de la kentia es totalmente distinto. También tengo una, que en realidad son tres plantones creciendo en una misma maceta, y sacan 1-2 hojas cada año. Esto supone unos 5-7 centímetros a lo sumo. Crece muy poco en comparación con la Dypsis.

Areca o Kentia: diferencias a la hora de cultivarlas

Pasemos ahora a hablar sobre las diferencias en el cultivo. Esto te puede ser muy útil para saber, sobre todo, dónde ponerlas, de modo que no pierdas detalle de lo que te explicaré a continuación:

Clima

Las dos especies de palmeras vivirán de maravilla en climas cálidos, con una humedad ambiental alta y sin heladas. Pero la kentia no sufre daños cuando la temperatura baja hasta los -4ºC, por lo que es muy interesante cultivarla en jardines donde el clima es templado-cálido.

En cuanto a la areca, es mucho más friolera. Mis dos ejemplares son jóvenes y están muy resguardados (hay varias plantas que les dan sombra y que además les protegen del frío), y aún así cada invierno acaban con algunas hojas marrones a pesar de que las heladas son muy débiles, de corta duración y puntuales.

¿Sol o sombra?

Depende. Cuando buscas imágenes tanto de la kentia como de la areca por Internet aparecen muchas de ejemplares adultos que están a pleno sol. Y esto resulta sorprendente ya que cuando son jóvenes basta que les dé un poquito el sol de manera directa para que se quemen. ¿Por qué?

Porque les falta acostumbrarse. Lo ideal es tenerlas en una zona donde de jóvenes estén en sombra, pero que puedan ir quedando más expuestas a medida que vayan cogiendo altura.

¿En interior o exterior?

Mi opinión personal es que todas las plantas han de estar en el exterior, más que nada porque no existen las plantas ‘de interior’; es decir, todas necesitan estar expuestas a los distintos elementos: viento, lluvia, luz del sol, humedad ambiental… Las condiciones que hay dentro de una casa son muy diferentes. Pero cuando se quiere cultivar una que no resiste el frío, o cuando no se tiene jardín ni ningún espacio al aire libre, entonces ¿qué mejor que tenerlas dentro? Ahora bien, ¿cuál elegir: areca o kentia? Pues depende.

La areca necesita mucha luz para poder crecer; de hecho, es muy recomendable tenerla por ejemplo en un patio interior, o en una habitación en la que entre mucha luz (natural) para evitar que sus hojas pierdan color, o aún mejor, en un jardín. La kentia, por su parte, también quiere luz pero no necesita tanta. 

Lo que sí que debes de tener en cuenta es que elijas una u otra, has de procurar que estén lejos de las corrientes de aire, y que la humedad ambiental sea alta alrededor de ellas.

Trasplante

Por último, hablemos del trasplante. La areca es una especie de palmera de crecimiento rápido, de modo que puede ser muy necesario plantarla en otra maceta más grande cada 2 o 3 años. La kentia, cada 4-5 años, o incluso más.

Si tienes dudas, mira a ver si se les salen las raíces por los agujeros del recipiente. Otra forma muy útil para saberlo, especialmente cuando son jóvenes, es cogiéndolas por el tronco, y tirando hacia arriba como si quisieras sacarlas de la maceta: si ves que el pan de tierra se mantiene entero, es porque requiere trasplante.

Este se hará en primavera, procurando no manipular las raíces.

¿Con cuál te quedas?

Tanto una como la otra son dos palmeras preciosas. Puedes disfrutar mucho viéndolas en un jardín, pero también quedan genial dentro de casa. Pero si quieres saber mi opinión, para tener en interior me decantaría por la kentia, ya que aunque es mucho más alta que la areca, y resiste mejor el frío, su crecimiento es muchísimo más lento. Además, se adapta mejor a vivir en esas condiciones, al soportar mejor la falta de luz.

Pero en un jardín o terraza, si en tu zona no hay heladas o son muy débiles, no lo dudes: hazte con una areca.

Espero haberte ayudado, aunque sea un poco, a elegir.


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