Ficha de la Ptychosperma elegans

Ptychosperma elegans
Imagen procedente de Flickr/Forest and Kim Starr

Pocas palmeras tienen el tronco tan delgado como la Ptychosperma elegans. Esta especie es una de las más queridas para tener en jardines donde el espacio es bastante limitado. Y eso por no hablar de que al tener un crecimiento lento es perfecta para cultivar en macetas durante muchos años.

Con todo, se trata de una opción de lo más interesante para aquellos que busquen plantas de tamaño relativamente reducido, para tener por ejemplo en el salón de su casa, o en un rincón de su paraíso tropical. Conozcámosla.

¿Cómo es?

Tronco de Ptychosperma elegans
Imagen procedente de Wikimedia/Stan Shebs

Taxonomía

  • Reino: Plantae
  • Subreino: Tracheobionta
  • División: Magnoliophyta
  • Clase: Liliopsida
  • Subclase: Commelinidae
  • Orden: Arecales
  • Familia: Arecaceae
  • Subfamilia: Arecoideae
  • Tribu: Areceae
  • Subtribu: Ptychospermatinae
  • Género: Ptychosperma
  • Especie: Ptychosperma elegans

Ptychosperma elegans es el nombre científico de una palmera unicaule originaria de Queensland, en Australia. Fue descrita por Robert Brown y Carl Ludwig Blume y publicado en Rumphia, en el año 1843. Popularmente se la conoce como palmera solitaria.

Características

Se trata de una palmera que puede alcanzar una altura máxima de 15 metros, con un tronco anillado de unos 10-15 centímetros. Su capitel es de un magnífico color verde, y está coronado por hojas pinnadas verde-oscuras de entre 1,8 y 2,4 metros de longitud, siendo las pinnas o folíolos largos, de 40 a 50 centímetros.

Las inflorescencias brotan justo debajo de la corona de hojas, están muy ramificadas y son de color verde-amarillento. El fruto es ovoidal, de alrededor de 1 centímetro, y es de color rojo brillante. Este contiene una única semilla.

¿Qué cuidados especiales necesita para vivir?

La Ptychosperma elegans es una magnífica palmera que necesita climas cálidos, sin heladas, para poder vivir bien. Asimismo, es importante que se coloque en zonas de sombra o semisombra, especialmente de joven y en lugares donde la insolación sea intensa, pues de lo contrario sus hojas se quemarían con mucha facilidad.

Por fortuna, es una planta que puede vivir dentro de casa, siempre que esté en una habitación luminosa y se coloque lejos de las corrientes de aire. En estas condiciones, es necesario que la humedad ambiental sea alta, por lo que recomiendo hacerse con un humidificador, ponerle alrededor recipientes con agua o pulverizarle las hojas con agua destilada o de lluvia a diario excepto en invierno. Además, el sustrato debe ser fértil y con buen drenaje, por lo que aconsejo usar el universal de la marca Flower o el de Fertiberia mezclado con un 30% de perlita.

Si hablamos del riego, deberá de ser moderado. En principio, y dependiendo del clima, puede necesitar unos 3 riegos por semana durante el verano, y 1-2 a la semana el resto. Mientras dure la temporada cálida, se debe de abonar con un fertilizante para palmeras siguiendo las indicaciones especificadas en el envase, o con otros naturales como el guano.

Puede multiplicarse por semillas en primavera, sembrándolas en una bolsita de plástico transparente con vermiculita y colocándola cerca de una fuente de calor. A unos 25ºC, germinarán en aproximadamente un mes.

Por último, decir que los ejemplares adultos y bien establecidos pueden resistir heladas de hasta los -2ºC, si son puntuales y de muy corta duración. Pero es mejor no exponerla a las temperaturas bajas.

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