Ficha de la Phoenix roebelenii

Imagen procedente de Wikimedia/David J. Stang

La Phoenix roebelenii es una preciosa palmerita ideal para todo tipo de jardines, y también es una de las pocas que puedes cultivar en macetas durante toda su vida. Sus hojas pinnadas y su tronco delgado hacen de ella una planta realmente preciosa, que aportan esa ‘tropicalidad’ que a muchos les encanta.

A pesar de lo que pueda parecer, es capaz de resistir heladas, débiles eso sí, pero ya es mucho más de lo que son capaces otras especies similares 😉 . En caso de vivir en una zona cuyo invierno es más frío, siempre tienes la opción de meterla en casa y de disfrutar de su belleza en interior, al menos hasta el regreso de la primavera.

¿Cómo es?

Imagen procedente de Flickr/scott.zona

Taxonomía

  • Reino: Plantae
  • Subreino: Tracheobionta
  • División: Magnoliophyta
  • Clase: Liliopsida
  • Subclase: Commelinidae
  • Orden: Arecales
  • Familia: Arecaceae
  • Subfamilia: Arecoideae
  • Tribu: Coryphoideae
  • Género: Phoenix
  • EspeciePhoenix roebelenii

Phoenix roebelenii es el nombre científico de una palmera unicaule endémica del sudeste de Asia, en concreto del sudoeste de China, norte de Laos y Vietnam. Fue descrita por James O’Brien y publicado en The Gardeners’ Chronicle: a weekly illustrated journal of horticulture and allied subjects, en el año 1889. Popularmente se la conoce como palmera enana, phoenix enana, datilera enana, palmera pigmea, o palmera robelina.

Características

Es una palmera que apenas alcanza los 5 metros de altura, siendo lo más habitual que se queden en 1-2 metros. Tiene un tronco delgado, de unos 30 centímetros de diámetro, coronado por hojas pinnadas de hasta 140 centímetros de longitud y cuyos foliolos o pinnas miden 20 centímetros de largo. Estos son de color verde brillante, se disponen en un mismo plano y crecen bastante arqueados.

Las flores se agrupan en inflorescencias interfoliares de 45 centímetros de largo, protegidas por una espata, y aparecen durante el verano. El fruto es una drupa globosa de 1 centímetro, de color oscuro al madurar, y comestible.

¿Qué cuidados especiales necesita para vivir?

Imagen procedente de Flickr/Mauricio Mercadante

La Phoenix roebelenii no es una palmera complicada. Vive bien en una gran variedad de climas, siempre que sean templados o, mejor, cálidos. Le encanta el sol, aunque de joven prefiere algo de sombra, y requiere un riego moderado. No resiste la sequía; sin embargo, los encharcamientos puntuales, ocurridos una o dos veces al año, no le perjudican si el suelo tiene buen drenaje.

Si la vas a tener en maceta, recomiendo mezclar sustrato universal de calidad (como el de la marca Flower o el de Fertiberia) con un 20 o un 30% de perlita. De esta manera, te asegurarás de que sus raíces van a poder crecer sin problemas, y con ellas, también el resto de la palmera. Si vieras que se le salen raíces por los agujeros de drenaje, o si ya lleva más de 3 años en la misma, plántala en otra maceta más grande en primavera.

No tiene plagas importantes, a excepción del picudo rojo y de la Paysandisia. De vivir en una zona donde están presentes, no dudes en hacer tratamientos preventivos con clorpirifos o, si lo prefieres, con productos naturales. Aquí tienes toda la información.

Por lo demás, decirte que resiste hasta los -4ºC.

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